Fecha: Miércoles, Noviembre 21, 2018 - 14:10

Se acerca el debate de Presidentes del G20, donde se tratarán temas sobre problemas económicos contemporáneos según la lógica del poder concentrado en las aspiraciones de las corporaciones transnacionales y su necesidad de ampliar la esfera de los negocios, el objetivo de la ganancia y la acumulación.

Las agendas del poder suponen condiciones para la liberalización de la economía y mejoras en la rentabilidad de los inversores de capital. En ese sentido se discuten las reformas estructurales que demandan los sectores dominantes del sistema mundial.

En la respuesta social a la agenda del poder podremos encontrar pistas para un rumbo diferenciado del actual que consolida una lógica de desigualdad e inequidad en la distribución del ingreso y de la riqueza.

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Fecha: Martes, Noviembre 13, 2018 - 12:37

El análisis de los movimientos expansivos y contractivos en la metrópoli afectan directamente a los países periféricos, por medio de la emisión de masa monetaria, la inversión extranjera directa, entre otros factores.

La comparación entre momentos expansivos y contractivos del sistema imperialista financiero lleva a identificar el proceso de mantenimiento de un sistema que vive de procesos de opresión, explotación y despojo acrecentados en el movimiento contractivo generando crisis económicas.

El análisis de los diferentes contextos permite identificar los lazos de sujeción del imperialismo del siglo XXI en América y comprender a groso modo los procesos que identifican todo un ciclo y/u onda tras la década de los 70 del siglo XX.

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Análisis del OBELA         /          ( english version )

BRICS: atando cabos frente al dólar

Resumen:

Bajo la convocatoria del G-20, que integra a las diecinueve economías más grandes junto con el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial; el BRICS (acrónimo formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) se reunió a inicios de septiembre en San Petersburgo y coincidió en la urgencia de concretar la implementación de un “Acuerdo de Contingencia de Reservas” (CRA, por sus siglas en inglés) toda vez que sus monedas se han depreciado drásticamente frente al dólar.[3].

De enero a agosto el real de Brasil se depreció 17.4%; el rublo de Rusia 8.4%; la rupia de India 17.2%; y el rand de Sudáfrica 20 por ciento. La excepción es el yuan (reminbi) de China, con una ligera apreciación de 2.40% durante el mismo periodo.[4] La depreciación de las monedas se produce por efecto del alza de las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos a causa del ultimátum indefinido de la Reserva Federal (Fed) de abandonar su programa de estímulos monetarios por 85,000 millones de dólares (mdd) al mes.[5]

¿Detroit pone en jaque a Alemania?

Resumen:

Las bancarrotas municipales en Estados Unidos tienen tras de sí la experiencia traumática de la crisis fiscal de Nueva York en la década de los setenta. Liderada por Walter Wriston al frente de Citibank, la «Gran Banca» gestionó la quiebra de la Gran Manzana y demostró que los intereses de las instituciones financieras priman sobre el bienestar de los ciudadanos.[3] El costo de la quiebra fue el desmontaje del mecanismo municipal de apoyo social diseñado en los años treinta.

Ahora en pleno siglo XXI, aparece una nueva quiebra municipal en Detroit. Fundada en 1701, ubicada en el estado de Michigan y con una superficie de 370 kilómetros cuadrados, la ciudad se declaró técnicamente en bancarrota el 18 de julio con una deuda de 18,500 millones de dólares (mdd). La mayor quiebra registrada en Estados Unidos luego del default de Jefferson County en el estado de Alabama en 2011 por 4,200 mdd.[4]

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