Análisis del OBELA         /          ( english version )

La City de Londres, capital global del yuan

Resumen:

La emisión más grande de bonos en yuanes fuera de la región asiática recibió el apoyo clave de la City de Londres (Xinhua, 09/01/2014). Por un monto de 2,500 millones de yuanes, el Banco de China se convirtió en la tercera entidad en realizar este tipo de operaciones en Gran Bretaña, antes lo hicieron el Commercial Bank of China y el China Construction Bank (South China Morning Post, 09/01/2014). El objetivo de instalarse en la City logró concretarse en octubre de 2013, cuando George Osborne, ministro de finanzas británico y su homólogo chino acordaron hacer de la City la “capital global” del yuan (The Telegraph, 15/10/2013).

“La moneda del pueblo” (renminbi) ha traspasado la frontera asiática mediante la firma de swaps cambiarios bilaterales con más de veinte países: Australia, Bielorrusia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Islandia, Malasia, Nueva Zelanda, Paquistán, Singapur, Tailandia, Turquía, entre otros. Estos acuerdos a la vez que favorecen la provisión de moneda extranjera entre bancos centrales (v. gr. libras esterlinas en China y yuanes en Gran Bretaña), reducen los costos de transacción y facilitan el comercio y la inversión ante las fluctuaciones del dólar; crean un gran mercado para el yuan incrementando su papel como moneda internacional.

Patrick Zweifel de The Financial Times (06/01/2014) prevé que alcanzará plena convertibilidad en tres años y en diez superará al dólar como moneda de reserva. En suma, el proceso de internacionalización del yuan se ha iniciado con un fuerte impulso en alianza con la City que afectará de modo gradual el valor y la hegemonía del dólar. En lo sucesivo no habrá comercio internacional, ni mercado cambiario, ni Fondo Monetario (FMI) sin China y el yuan. Negarlo es una torpeza con un alto costo económico y político.

La era del petroyuan

Resumen:

El siglo XXI es testigo de una creciente disputa entre grandes potencias por el control de recursos naturales estratégicos (minerales, agua, biodiversidad y toda fuente de energía primaria) y la creación de nuevas divisas. China, que ya se convirtió en el primer importador mundial de petróleo conforme a las mediciones de corto plazo de la Agencia Internacional de Energía tendrá un papel protagónico. Su participación será 40% de la demanda global de energía para 2040.

La consultora Wood Mackenzie calcula que 70% de la demanda petrolera china se satisfará mediante importaciones para 2020, un aumento de 146% que implicaría un gasto aproximado de 550,000 millones de dólares (mdd). China quiere comerciar petróleo en yuanes. La moneda de cotización y comercialización del petróleo y los metales es una cuestión de distribución mundial de riesgo y de poder.

Mientras que el Tesoro de Estados Unidos ha introducido un creciente “riesgo cambiario” a través de su política monetaria y crediticia; China parece dispuesta a contrarrestar esta situación con la emisión de futuros denominados en yuanes a través de la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE por sus siglas en inglés). En un primer momento, la meta es posicionar a la SHFE como el mercado de referencia petrolero para los países de Chiang Mai + 3.

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Fecha: Lunes, Mayo 23, 2022 - 19:57

President Biden has enlisted a dozen Asia-Pacific nations to join a new loosely defined economic bloc meant to counter China’s dominance and reassert American influence in the region five years after his predecessor withdrew the United States from a sweeping trade accord that it had negotiated itself.

The alliance will bring the United States together with such regional powerhouses as Japan, South Korea and India to establish new rules of commerce in the fastest-growing part of the world and offer an alternative to Beijing’s leadership. But wary of liberal opposition at home, Mr. Biden’s new partnership will avoid the market access provisions of traditional trade deals, raising questions about how meaningful it will be. 

“We’re writing the new rules for the 21st-century economy,” Mr. Biden said on Monday in Tokyo during the launch for what he has termed the Indo-Pacific Economic Framework. “We’re going to help all of our country’s economies grow faster and fairer.”

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Fecha: Lunes, Mayo 23, 2022 - 19:52

For decades, the mainstream of both the Democratic and Republican parties favored expanding trade between the U.S. and other countries. Greater globalization, these politicians promised, would increase economic growth — and with the bounty from that growth, the country could compensate any workers who suffered from increased trade. But it didn’t work out that way.

Instead, trade has contributed to the stagnation of living standards for millions of working-class Americans, by shrinking the number of good-paying, blue-collar jobs here. The incomes of workers without a bachelor’s degree have grown only slowly over the past few decades. Many measures of well-being — even life expectancy — have declined in recent years.

All along, many politicians and experts continued to insist that trade was expanding the economic pie. And they were often right. But struggling workers understandably viewed those claims as either false or irrelevant, and they refused to support further expansions of trade.

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