La guerra de Irán y la inflación en América Latina
José Carlos Díaz Silva[1], OBELA[2]
El cierre del estrecho de Ormuz, el 26 de febrero de 2026, a raíz del ataque de EE. UU. a Irán, provocó que el precio de los hidrocarburos subiera, con un aumento de la inflación en general en el mundo. El FMI revisó en abril de 2026 sus expectativas de inflación al alza. En el escenario más favorable se espera que esta será de 4.4%, frente al 4.1% del 2025. A pesar de que el 14 de junio el gobierno de Pakistán (que media entre EE. UU. e Irán), anunciara la firma de un memorándum de entendimiento y cese al fuego, por 60 días, los efectos sobre los precios de los hidrocarburos perdurarán por lo menos lo que resta de 2026. La reducción del precio barril de petróleo, de 100 a 80 dólares, se espera que se mantenga en este nivel, que es 30% por encima de su nivel antes del conflicto. El descenso será lento por la destrucción de infraestructura de refinación y la reducción de las reservas estratégicas mundiales. Hasta ahora, en América Latina, el alza del precio de la gasolina y la inflación en general ha sido limitado, desigual y menor que en EE. UU., dado que los gobiernos han implementado políticas fiscales para contener el aumento.
EE. UU. ha sido uno de los más afectados por el aumento del costo de la gasolina, y la inflación. De febrero a mayo de 2026, el primero pasó de $0.77 a $1.18 dólares por litro, un incremento del 53.2% (véase el gráfico). La segunda, comenzó a acelerarse a partir de marzo, 3.3% interanual, 3.8% en abril, y 4.2% en mayo, más del doble respecto de la meta de inflación de la FED (2%), y 18 puntos porcentuales por encima de su nivel de mayo de 2025 (2.4%). En América Latina los efectos, hasta el 15 de junio de 2026, han sido diferenciados. Como se observa en el cuadro 1, la inflación en febrero y marzo fue menor que en 2025 en Chile, Brasil y Argentina, mientras que en México y Colombia, aumentó. En abril, los dos países en los que se aceleró fueron Chile y Perú. Estas disparidades son resultado de cómo cada uno de los países ha enfrentado el cierre del estrecho de Ormuz, que en general han consistido en subsidios y exenciones fiscales.
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Cuadro 1: Inflación interanual de enero a abril en 2025 y 2026 |
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Mes |
México |
Chile |
Brasil |
Colombia |
Argentina |
Estados Unidos |
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2025 |
2026 |
2025 |
2026 |
2025 |
2025 |
2025 |
2026 |
2025 |
2026 |
2025 |
2026 |
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Enero |
3.6% |
3.8% |
4.9% |
2.8% |
4.6% |
3.0% |
3.0% |
5.4% |
84.5% |
32.4% |
3.0% |
2.4% |
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Febrero |
3.8% |
4.0% |
4.7% |
2.4% |
5.1% |
2.8% |
2.8% |
5.3% |
66.9% |
33.1% |
2.8% |
2.4% |
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Marzo |
3.8% |
4.6% |
4.9% |
2.8% |
5.5% |
2.4% |
2.4% |
5.6% |
55.9% |
32.6% |
2.4% |
3.3% |
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Abril |
3.9% |
4.4% |
4.5% |
4.0% |
5.5% |
2.3% |
2.3% |
5.7% |
47.3% |
32.4% |
2.3% |
3.8% |
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Fuente: OBELA, con datos del FMI |
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Primero, están los países que tomaron acciones desde el inicio del conflicto, como México, y Brasil. Después, aquellos que tomaron medidas con rezago, hasta que los efectos sobre la inflación fueron evidentes, como el caso de EE. UU., Argentina y Perú. Finalmente, Colombia y Chile, que al inicio del conflicto mantuvieron medidas activas, las retiraron desde finales de marzo. La respuesta ha estado en función de dos variables, el apego a la austeridad fiscal, y los márgenes para ampliar los gastos fiscales.
México tomó dos medidas. Por un lado, exenciones fiscales del impuesto especial para productos y servicios (IEPS), que se estima en 900 millones de dólares. Por otro, fijar un tope al precio de la gasolina de menos de 90 octanos, que se estableció en 1.02 dólares por litro. Brasil anunció en mayo subsidios a los productores e importadores, de gasolina y diésel, por un monto aproximado de 300 MUSD mensuales, lo que reduce a prácticamente cero los impuestos a los hidrocarburos.
EE. UU. anunció en mayo la suspensión del impuesto federal a los hidrocarburos del primero de junio al primero de octubre, que supondrá un estímulo estimado de 8.4 MMUSD. Las medidas se presentan con un trimestre de retraso. Argentina, se limitó a posponer el aumento de los impuestos el mes de mayo, lo que explica el menor aumento, respecto a los tres meses anteriores. Por su parte, Perú anunció, mediante decreto, dos medidas el 28 mayo: la entrega de diésel a 0.31 dólares por litro, adquirido en los dos meses previos y la entrega de subsidios, por valor de hasta 9.94 MUSD.
Colombia, mantuvo los subsidios a la gasolina en febrero y marzo, pero a partir de abril los eliminó, lo que explica por qué el precio primero bajó y después regresó a los niveles del inicio de 2026. Chile también eliminó los subsidios, que hasta marzo habían alcanzado 157 MUSD, aproximadamente. Al igual que en Colombia, esto explica el salto de precios en abril, de 38.6%.
Las medidas fiscales han logrado mitigar o retrasar los efectos del aumento del precio de los hidrocarburos, ahí donde se han podido implementar y mantener. La capacidad de los gobiernos para sostener exenciones de impuestos y subsidios dependerá de qué la velocidad con que el memorándum de entendimiento entre EE. UU e Irán lleve a un acuerdo de paz, y la reapertura total del estrecho de Ormuz. En cualquier caso, el costo fiscal aumentará y, si continúan las presiones sobre la disciplina fiscal en la región, habrá mayores recortes fiscales. Así, los costos de la guerra serán inflación, menor gasto fiscal, bajo crecimiento económico, y un nivel de vida disminuido para la población que nunca eligió el conflicto.










