Hacia un enfoque integrador de la sostenibilidad: Explorando sinergias entre género y medio ambiente

Mar, 08/06/2013 - 17:49 -- valentinah
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Un concepto clave dentro del tema ecologista es el de "Desarrollo Sostenible", que propone integrar la ecología, la economía y la sociedad. Aunque el término en sí no cuestiona el crecimiento económico, sino únicamente sus sostenibilidad desde el punto de vista social y ambiental, por lo que actualmente y por medio de modificaciones al mismo, postula una transformación global de la sociedad ya que además de satisfacer las necesidades humanas y respetar las capacidades de sustento del planeta, la nueva visión incorpora a la tecnología y  las instituciones, también busca la incorporación de valores esenciales como la ecoeficiencia, solidaridad y activismo social que consecuentemente conlleva a explorar las sinergias con las propuestas feminstas en la búsqueda de una concepción integral de la sostenibilidad.

De otro modo, la perspectiva feminista y el ecofeminismo en sus diferentes concepciones señalan que el desarrollo técnico de Occidente es fuente de violencia contra la mujer y la naturaleza, lo que hace que se apueste por un modelo ambientalmente sostenible basado en la concepción ontológica de lo femenino como principio transgenérico y en la continuidad indisoluble entre sociedad y naturaleza.

Otro aspecto relevante que comparte las diversas vertientes del ecofeminismo es el de "invisibilidad" de la mujer y la naturaleza dada su desvalorización por los sistemas de conocimiento científico y el poder económico destinado por los hombres. Además, si se considera que sólo el trabajo remunerado es "productivo". vuelve invisibles desde el punto de vista económico, el trabajo reproductivo y doméstico que desempeñan mayoritariamente las mujeres. Por tanto, las políticas y los programas socioeconómicos diseñados desde esa óptica son ineficaces para corregir las inequidades de género

La sinergia se encuentra en el punto en el cual al no asignarse un valor económico al trabajo no remunerado se cae en una subestimación general de la contribución de la mujer al desarrollo. Haciendo que se requieran iniciativas que den prioridad a temas ambientales y de género dentro de las políticas públicas.

Es entonces como ambas corrientes, tanto ecologistas como feministas, piden el reconocimiento y la valorización del Otro (la mujer o la naturaleza) que debería traducirse en igualdad de tratamiento, de derechos y oportunidades para desarrollar capacidades, cuestionando así al modelo económico prevalenciente que se caracteriza por no incluir ninguna de ambas demandas.